Entonces me pregunto...
¿Cómo podemos explicar la sobre exigencia de los padres y profesores como un detonante del estrés infantil?
Que sus hijos sean los mejores del curso, que sean excelentes deportistas, que estén en una comunidad religiosa, que sepan tocar un instrumento, que participen de todas las actividades extraprogramáticas… Muchas veces los padres quieren que sus hijos sean perfectos, que se desarrollen en todas las áreas posibles y que sobresalgan en todo lo que hagan. Al mismo tiempo, los profesores y las escuelas están exigiendo cada día más a sus alumnos, sobrecargándolos de tareas y pruebas para que así puedan rendir al máximo, y así sobresalir frente a los pares. Esto podría explicarse con los “tipos ideales” que señala Max Weber en sus planteamientos. Los padres y profesores aspiran que sus hijos respondan al “hijo modelo” y al “alumno modelo” definidos culturalmente por la sociedad, por lo que exponen a los niños a una alta exigencia en todos los ámbitos de la vida. No alcanzan a percatarse de la frustración que éstos pueden sentir al fracasar en ciertos ámbitos y del error que cometen al no dejar tiempo para el ocio infantil.
Bibliografía:
http://www.educarchile.cl/Portal.Base/Web/VerContenido.aspx?GUID=123.456.789.000&ID=96990
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